La vida útil de un producto Wenger

La durabilidad de un producto de la familia Wenger es inconfundible, pero ¿te has puesto a pensar que si le llegas a dar ciertos cuidados puedes ayudarla a largar su vida útil?

 

Sabemos que ya sea un maletín, una mochila o bolsa es ese accesorio que llevas contigo la mayor parte del tiempo, pues ha cobrado un papel fundamental en el día a día. Por esta razón queremos hacerte mención de algunos puntos que pueden ser de tu interés tanto a la hora de elegir un nuevo compañero de aventuras o de negocios como de tener ciertos cuidados.

 

Exposición a los elementos

En algún momento nos enfrentaremos al agua, tierra, barro o simplemente el sol y debemos tener en cuenta que una larga o más que nada continua exposición a estos elementos puede resultar en la afectación de nuestro equipo y por ende en su deterioro temprano.

Wenger utiliza materiales resistentes, principalmente el poliéster que es conocido por su alta resistencia.


Como opción para productos que no son manufacturados con este material o si el usuario lo desea puede utilizar un cubre mochila para alargar la vida útil de su producto. Estos productos son una funda de material impermeable que puede fijarse a la mochila.
Los cubre mochila puede ayudar tanto con la lluvia como con la tierra que puede dañar el funcionamiento adecuado de los cierres por ejemplo, también evita las manchas que puede provocar el barro.

Higiene

El uso diario y su exposición diaria provocan que nuestro producto sea un receptor de suciedad. Tanto la suciedad interna como externa contribuyen y su falta de higiene contribuyen al deterioro temprano.
Debemos tener en cuenta que podemos proporcionar un lavado ligero en cortos períodos de tiempo a  nuestro equipo que consiste en limpiarlo superficialmente, mientras que también podemos brindarle un lavado profundo, este último calendarizado en períodos con mayor distancia.

Uso inadecuado

A la hora de comprar debemos elegir la opción correcta para lo que necesitamos realmente, ya que el uso inadecuado de cada producto puede afectar directamente su resistencia y durabilidad al sobre pasar principalmente su capacidad, haciendo por ejemplo que las costuras cedan o los cierres lleguen a fallar.

Acorde al tipo de uso

La distribución que se recomienda y por lo que los compartimentos están preferentemente recomendados para guardar cierto tipo de cosas es para nivelar el peso que tendrá que cargar el producto y con esto ayudar a que soporte todo lo que debe adecuadamente.  

Cuando nos encontramos de un lado a otro con nuestra fiel compañera, pueden ocurrir ciertos accidentes que pueden causarle algún pequeño daño o presentarse algún inconveniente en el día a día con el funcionamiento de cierres. Por lo mismo a continuación te presentamos como armar un mini kit con algunas herramientas que pueden salvarte en momentos así.

Kit de reparación

Uno de los principales objetos a llevar en un mini kit de reparación es aguja e hilo ya que son dos elementos imprescindibles cuando por accidente ocurren desgarros en alguna superficie de tela. 

Un protector de labios será tu mejor aliado para lubricar cierres.

Cuando llegamos a ver que nuestro cierre está atorado, acudimos al uso de unas pinzas, y que mejor que una pinza multifunción.

También te presentamos otras opciones para cuando tus cierres llegan a presentarte problemas. 

  1. Cuando nos enfrentamos a un cierre que nos cuesta abrir o cerrar, te recomendamos frotar por toda su superficie una vela o un poco de vaselina para facilitar el movimiento del cierre.

  1. Cerramos un cierre y aún sigue abierto, puede que un diente este enganchado o la base se ha aflojado, para solucionar esto debes abrirlo completamente y con ayuda de unas pinzas presionar el “carro” del cierre (procura que no sea tan ajustado o será muy difícil moverla).

  1. Cuando un cierre se queda enganchado es porque hemos hecho un mal movimiento al abrirla o cerrarla. En esta ocasión haremos uso de un lápiz de grafito y con una punta muy afilada lo pasaremos por ambos extremos de la base donde se encuentra atorado. Si lo prefieres puedes utilizar un labial de cacao o una barra de jabón, estos productos también lograran una lubricación permitiendo que la cremallera se pueda deslizar fácilmente.

  1. El momento de coser llega cuando hablamos de una cremallera rota, para esto debemos realizar un pequeño corte entre los dientes de la tela, teniendo en cuenta que no sea tan cerca del final. Después podemos bajar el cierre y ajustar los dientes de la parte superior cortada, para así subirla nuevamente. Con la ayuda de una aguja e hilo podemos coser en donde se ha cortado, impidiendo que el cierre pase nuevamente por ahí.

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