Tips para limpiar tu mochila

Debemos tener en cuenta que es importante dar el cuidado adecuado a esos accesorios que nos acompañan en todo momento y así alargar su vida útil.
Un accesorio que nos acompaña la mayor parte del tiempo es nuestra mochila, esa compañera inseparable en nuestras aventuras, que está a nuestro lado en cualquier lugar y nos facilita transportar todas las cosas que llegamos a necesitar. 
Uno de los puntos más importantes para alargar la vida útil de nuestra vieja compañera es su limpieza, pues es un objeto que puede albergar mucha suciedad ya que solemos dejarla en cualquier superficie.
Así sea una mochila escolar, de viaje, para negocios o la utilicemos para cualquier otra actividad, con el tiempo se pueden observar en ellas las repercusiones como manchas difíciles de limpiar y suciedad en general.
Algunas mochilas están fabricadas con materiales específicos que requieren diferentes tratamientos a la hora de limpiarse, por ejemplo telas que están fabricadas con nylon, algodón, entre otros.
Comúnmente son muy conocidos dos métodos para llevar a cabo la tarea de limpieza, el primero es utilizando la lavadora y el segundo consiste en utilizar un trapo y una solución de jabón y agua, ambos procesos ayudan a la limpieza de una mochila, este último puede emplearse regularmente como una limpieza rutinaria (cada cierto periodo de tiempo) y el primero como una limpieza a fondo.

 

Para los productos de la familia Wenger recomendamos tener el mayor cuidado con cada uno de nuestros ellos ya que utilizamos una variedad de telas diferentes a la hora de fabricarlos.
 

Poliéster

El poliéster es nuestro material por excelencia debido a su resistencia y durabilidad.
Nosotros te recomendamos evitar el uso de lejía en primer lugar, además de evitar utilizar la lavadora, secadora y agua caliente ya que todo esto puede llegar a crear arrugas en el poliéster.

La mayoría de nuestros productos están fabricados con poliéster como ya lo hemos mencionado pero tenemos algunos que están fabricados con otros materiales o en su caso llega a haber dos diferentes materiales en su composición. Por esto aquí extendemos una sección para hablarte de algunos puntos a evitar con ciertos materiales a la hora de limpiarlos.

 

Nylon 

El nylon es una tela que debe limpiarse frecuentemente para que no absorba el polvo. No es recomendable el lavado y secado automático ya que pueden llegar a crearse protuberancias que más tarde dañan la estética del producto.

 

Poliuretano 

El poliuretano lo utilizamos como complemento con alguno de los otros materiales para fabricar nuestros productos y se recomienda limpiar semanalmente con un paño de microfibra grueso y tejido para atraer el polvo y quitar la acumulación del mismo.
Para lavar un producto fabricado con este material se puede usar agua tibia/caliente o limpiar suavemente con una esponja no abrasiva, hasta quitar toda la suciedad visible o puedes limpiar la superficie y secarla con una toalla que no deje pelusa.
 

Algodón 

Todos sabemos que cuando se trata de algodón hay algunas diferencias cuando hablamos de la temperatura a la que se puede lavar o si se puede utilizar la secadora, pues todo esto depende de qué tipo de producto es. Por ejemplo las temperaturas altas tanto en lavado como secado pueden no ser tan amigables con este tipo de material ya que hace que se encojan sus fibras.

 

Sintético 

Con la tela sintética una buena opción es utilizar un paño de microfibra húmedo en agua templada para quitar cualquier rastro de suciedad o polvo, para después secar con un paño seco ya que no debe quedar húmedo ni mojado.

 

Por lo tanto, la mejor opción para mantener en perfectas condiciones nuestras mochilas Wenger es darles una limpieza periódica bimestralmente utilizando un trapo húmedo con delicadeza y pasarlo por toda la superficie.
Después de esto puedes utilizar un trapo seco para que no quede mojada ninguna parte.  
Si el material de la mochila es brilloso debes guardarlo en un lugar a temperatura ambiente para evitar que se formen grietas y para limpiar este material es mejor utilizar una franela limpia y seca, al igual que para los accesorios de metal como el logo o los cierres.
No olvides que antes de empezar este proceso lo mejor es asegurarnos de que nuestra mochila se encuentra completamente vacía, revisa cada compartimento por si hay algún objeto pequeño.
Después de este pequeño paso previo ya podemos limpiar con mayor tranquilidad y libremente nuestra mochila.
Si llegas a tener alguna mancha podemos intentar utilizar algún producto des manchador, pero es recomendable antes hacer una prueba en alguna sección pequeña y no tan visible por si llegará a dañar el material.


Con esta información esperamos contribuir para que puedas alargar un poco más la vida útil de tu compañera inseparable de aventuras y le des un mantenimiento adecuado.

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